Miércoles, 22 de Febrero de 2012

Lenta liberación de la hidrovía del río Paraná

Tras encallamiento de buque liberiano desde hace una semana
Edición del 27 de Enero de 2012

El buque que se encuentra encallado desde hace ocho días en el río Paraná a la altura de la localidad de Fighiera continuaba hasta el miércoles, varado en el lugar. Las embarcaciones que están realizando las tareas de “salvataje” del gran Aristeas P, de origen africano, terminaban de realizar el trasbordo de granos para alivianar la carga, para así poder mover la nave y trasladarla a un puerto cercano, desbloqueando el canal para otras naves que están impedidas de pasar. En tanto, el miércoles  sólo pudieron atravesar la zona tres embarcaciones de muy bajo calado (sin ningún tipo de carga), mientras que la posibilidad de darle paso a más naves estaba en manos de la Prefectura Naval.

Fuentes afirmaron que las embarcaciones que están realizando las tareas de “salvataje” del Aristeas P efectuaron el traspaso de unas 2.500 toneladas de granos de ese buque a diferentes barcazas. El objetivo del “alije” es alivianar el peso del buque encallado, para que recupere poder de flotación. Luego de ese trabajo –era la esperanza– la nave podría ser trasladada a la zona de San Pedro o Ramallo, donde la profundidad del río es mayor.

Sin carga

El miércoles sólo pudieron “subir” a algunos puertos de la región, traspasando la virtual barrera fluvial, tres embarcaciones. Eso se dio luego de que desde la última hora del martes hasta el día siguiente, una draga estuviera trabajando limpiando la zona y retirando arena del fondo. Tras el dragado, los tres buques fueron autorizados a pasar y monitoreados a modo de prueba por Prefectura. Tenían corriente a favor: al estar sin carga tenían muy bajo calado, unos 5,20 metros bajo la superficie, lo que les dio una ventaja clave. Un buque comercial de porte medio posee un calado de 9 metros.

En tanto, si el Aristeas P pudiera moverse, la Prefectura podría autorizar a más buques a franquear el paso Paraguayo sin remolcadores, a excepción de los buques de mayor calado, que deberán seguir esperando. Esa fuerza es la que deberá organizar de ahora en más el programa de los buques que ya están cargados y esperan poder salir o los que están vacíos a la espera de ingresar a los puertos de la región. Igualmente, la cuestión no sólo dependerá de lo que suceda con el buque encallado, ya que también deberá realizarse una nueva batimetría en un escenario de pronunciada bajante del Paraná. La misma sirve, dicho a grandes rasgos, para medir en qué niveles queda la profundidad del río en la zona tras ocho días de paso obstaculizado, en los que el nivel bajó unos diez centímetros más.

El buque de bandera liberiana Aristeas P había zarpado desde la terminal VI de San Lorenzo y quedó varado a la altura de Fighiera, con 36 mil toneladas de pellets de soja. El buque estuvo  obstruyendo el zarpe de 13 naves que esperaban en el puerto de San Lorenzo, otros 8 anclados en Rosario y 20 que esperaban en los pontones del Río de la Plata para ingresar aguas arriba.

Según estimaciones privadas, son al menos US$ 2 millones y medio las pérdidas –sólo contabilizando coste de los buques cargados que no pudieron salir en más de una semana– sin sumar a ello derechos de exportación y otros gastos, como el tiempo de espera de los camiones que transportan cereales a puerto, también varados, pero en tierra

Fuente: LT10 Digital, Argentina

Share |

Ir a Archivo de Noticias


Agenda
13Marzo
TOC Container Supply Chain - Asia 2012
Mas Eventos

Directorio de Empresas
Registre su Empresa